Con el objetivo de analizar los desafíos y riesgos a los que se enfrentan los periodistas en América Latina durante la cobertura de manifestaciones y protestas ciudadanas, Voces del Sur realizó el foro: América Latina periodistas en medio del fuego cruzado.
El espacio fue moderado por la directora del Instituto Prensa y Sociedad de Perú (IPYS), Adriana León. Tuvo como panelistas al director de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), Jonathan Bock, que analizó las agresiones contra periodistas en Colombia; Natalia Mazzote, periodista y coordinadora del Programa Insper de Abraji, analizó el caso de Brasil; El comentarista Joseph Malouf contó la situación que viven los comunicadores en Estados Unidos; el periodista Mauticio Weibel analizó el caso de Chile y el periodista ecuatoriano Daniel Borja contó sus experiencias durante las coberturas de manifestaciones.
Durante las dos últimas semanas de manifestaciones en Colombia, la FLIP registró 140 agresiones contra la prensa, de este grupo, en el 50% de los casos, las agresiones fueron protagonizadas por miembros de la Policía: disparos con perdigones, detenciones arbitrarias, agresiones físicas y eliminación de material. Asimismo se han dado agresiones por parte de ciudadanos con amenazas y ataques contra medios de comunicación. Jonathan Bock calificó esta situación como “sin precedentes” y dijo que desde el Gobierno no ha existido un pronunciamiento sobre estos ataques. Se refirió a un discurso estigmatizante desde el poder con el uso de términos como ciberterrorismo y que se está censurando a medios digitales, que están mostrando las agresiones durante las protestas.
Natalia Mazzote analizó que si bien Brasil no vive un contexto de protestas como Colombia, sí ha experimentado un incremento de agresiones contra periodistas que se ahonda por la polarización política. Contó que en 2020 en Brasil hubo 367 agresiones contra comunicadores y que 10 ataques se dieron en el contexto de manifestaciones y actos organizados a favor del presidente Jair Bolsonaro.
Para Joseph Malouf, si bien Estados Unidos ha sido un país donde históricamente se ha respetado la libertad de expresión, durante los cuatro años de la presidencia de Donald Trump “vimos un ataque directo en contra de los periodistas, con uso de discurso estigmatizante”.
Durante las protestas en Chile, entre octubre de 2019 y marzo de 2020, 8500 personas denunciaron violaciones a los Derechos Humanos. Dentro de esos casos la Universidad de Chile alertó de 300 agresiones a periodistas. Mairicio Weibel contó que estas abarcan desde mujeres periodistas que fueron desnudadas dentro de comisarías de policías y periodistas golpeados de manera brutal. Para Weibel, las agresiones contra periodistas a lo largo de la región reflejan una “política de Estado no declarada; una forma de acciones de los gobiernos que atacan la libertad de expresión”.
El periodista ecuatoriano Daniel Borja recordó las protestas de octubre del 2019 en Quito donde los comunicadores fueron blanco de ataques de policías y ciertos grupos de manifestantes. Reflexionó que estos espacios atentaron contra la libertad de expresión de los profesionales de la comunicación y que el discurso de odio de políticos contra la prensa fue uno de los factores que incrementó las agresiones.
Entre las conclusiones del foro estuvo que América Latina es un lugar complicado para ejercer el periodismo y que los comunicadores se deben enfrentar a las agresiones de la fuerza pública y de manifestantes, lo cual los pone en una situación de vulnerabilidad. En este marco, destacaron la importancia de crear redes de apoyo y de tener en claro los protocolos básicos de seguridad para este tipo de coberturas.
